Otras noticias
¡Ay wey!

Mujer de 38 años decide irse a vivir a una residencia de ancianos

  agosto 27, 2025 12:45 PM | Fuente: Redacción de la Fiera

Mujer de 38 años decide irse a vivir a una residencia de ancianos
Compartir:

Una mujer australiana de 38 años decidió mudarse a una residencia para mayores tras la ruptura de una relación de pareja 

declaró que fue la mejor decisión que tomó. El hecho ocurrió en Melbourne, donde la protagonista del caso, que prefirió mantenerse en el anonimato, pasó primero por un Airbnb durante dos meses y luego analizó distintas opciones de alquiler. Al visitar a su tía en una residencia, esta le propuso aprovechar un departamento disponible. Tras confirmar que su edad no sería un impedimento, inició los trámites.

La mujer llevó adelante la mudanza hace poco más de un año y asegura que no planea irse. En una entrevista con Business Insider, declaró que encontró en ese entorno un lugar de calma y pertenencia, con vecinos solidarios y sin la presión del ritmo tecnológico actual. Según relató, su salud mental mejoró de forma considerable.

Uno de los factores determinantes fue el costo. Mientras que un departamento de dos ambientes en Melbourne ronda los 2800 a 3200 dólares australianos (aproximadamente 1850 a 2100 dólares estadounidenses), el alquiler mensual dentro de la residencia le cuesta apenas 500 (alrededor de 330 dólares estadounidenses), incluyendo el mantenimiento. Pero más allá del precio, destaca la tranquilidad del lugar y la posibilidad de acceder a actividades regulares como yoga en silla, bingo, caminatas y espacios de lectura.

La rutina diaria de la mujer incluye un desayuno con música suave proveniente de las casas vecinas, una caminata matinal, clases de ejercicio adaptado y horas dedicadas a su trabajo freelance. Por la tarde, suele cocinar, hacer compras cercanas o conversar con otros residentes en el jardín.

Aunque su familia cuestiona la decisión y algunos conocidos lo toman con humor, ella sostiene que esta experiencia le cambió la perspectiva sobre la vejez. Considera que vivir entre personas mayores le permitió redefinir sus ambiciones, entender el valor del tiempo y encontrar paz en un entorno donde las prisas no tienen lugar.