Tras la desvelada y en algunos casos las bebidas embriagantes, algunos jarochos y turistas buscaron desayunar algo picoso o caldoso.
Lo encontraron en la zona de mercados, sólo había unos cuantos puestos abiertos, uno de ellos estaba en Cortés e Hidalgo, justo en la esquina del mercado Hidalgo.
Los visitantes comieron tacos de barbacoa con salsa picante para despertar y retomar fuerzas.
Y algo caldoso, nada mejor que un rico pozole o un mondongo con sus garbanzos y papá en cradritos con harto picante. Obvio con su cerveza bien fría ¡Madre que rico!